Balance de accidentes mortales. Verano 2016

La circulación por la vías que vertebran la estructura comunicativa de nuestras sociedades implica la posibilidad del riesgo y, por tanto, del accidente. Desde Servicio Alemán queremos exponer los datos presentados por la DGT (Dirección General de Tráfico) sobre accidentes de tráfico mortales en este verano, en su nota de prensa, fechada en el 1 de septiembre de 2016.

Varias son las causas que intervienen en los diferentes accidentes mortales de tráfico. Por ello, intentaremos desgranar las cifras agrupándolas por las razones que pueden influir o provocar un accidente y, de esta forma, proponer una llamada de atención en los conductores e instituciones responsables. La disminución de la siniestralidad en nuestras carreteras depende tanto de las campañas preventivas y comunicativas de las instituciones competentes, como de la concienciación particular de todo conductor, peatón y ciclista.

Aumento en el número de fallecidos

Según los datos presentados por la DGT el pasado 1 de septiembre, los fallecidos por accidente de tráfico han aumentado en 27 víctimas, lo que supone un incremento del 12%, respecto del mismo periodo del año 2015.

Estas cifras solo contabilizan los muertos en vías interurbanas y en las 24 horas posteriores al accidente. Es decir, un fallecimiento prácticamente inmediato como consecuencia del siniestro. Quedan, así, excluidas las víctimas de los centros urbanos y las fallecidas en un plazo medio largo como consecuencia del accidente.

Pasamos a continuación a agrupar los fallecimientos con las posibles causas de los accidentes mortales o los elementos condicionantes.

Las vías secundarias

El 78% de las víctimas mortales han sufrido accidentes en vías secundarias. Carreteras que se caracterizan por presentar circulación en doble sentido, mayores cambios de rasante, visibilidad reducida, menor iluminación, trazados más sinuosos y un asfalto de menor calidad. A todo ello hay que sumar que por estas calzadas se desplazan vehículos de diferentes características (turismos, furgonetas, camiones, motocicletas, ciclomotores, bicicletas) y peatones de forma simultánea y concurrente.

Cabe señalar, entonces, que quien conduzca o circule por estas carreteras debe ser consciente del posible encuentro con otros ciudadanos que viajan por las vías. Es decir, los conductores de turismos debemos prestar atención a los ciclistas, además de respetar sus condiciones de circulación. Lo mismo puede decirse para la relación de cada tipo de vehículo con sus contrarios.

Por otra parte, los peatones deben guardar especial atención y precaución cuando transiten por las carreteras secundarias. No cruzar de forma imprudente, caminar en el sentido contrario al tráfico, para así poder ver lo que viene delante y emplear elementos reflectantes en la noche que permitan una fácil visibilidad.

En lo que se refiere a las instituciones pertinentes, DGT y el Ministerio de Fomento, deberán señalizar los puntos de mayor siniestralidad, así como preocuparse por mejorar y conservar el estado óptimo de las carreteras secundarias.

Aumento de los desplazamientos

En el verano de 2016 con el incremento de la movilidad interna de los españoles y el mayor flujo de turistas extranjeros, los desplazamientos por nuestras carreteras han supuesto un total, según las estimaciones de la DGT, de 85 millones, una cifra superior en un 4,6%, respecto del mismo periodo del año anterior.

A mayor número de desplazamientos, mayor es la probabilidad de accidentes. No obstante, esta correlación no es la principal ni la más importante de las causas de accidentes de tráfico mortales.

El parque móvil de vehículos en España ha ido aumentando a medida que nuestra sociedad se enriquecía. Y ello no supuso un aumento correlativo de los accidentes de tráfico. Los principales factores que influyen en la fatalidad de un accidente son aquellos relativos a la conducción y las condiciones de la misma.

Envejecimiento del parque móvil

La media de los vehículos en los que viajaban las víctimas mortales era de 13,4% años, frente al 11,4% del año 2015. En este caso sí que existe una correlación demostrable. A mayor antigüedad del vehículo, mayor probabilidad de mortalidad en un accidente.

Esto se debe, en primer lugar, a los sistemas de seguridad integrados en nuevos vehículos. Desde controladores de tracción, mejores amortiguadores y mejores accesorios de seguridad (airbags, cinturones…).

Pero, por otra parte, también se demuestra por el mal mantenimiento y la degeneración de las condiciones óptimas del vehículo. En este sentido, la DGT realizó diversos controles entre el 1 y el 17 de julio, para detectar vehículos en mal estado. De los 175.000 analizados se encontraron 10.600 vehículos con deficiencias. Lo que representa una cifra superior al 5%.

Desde Servicio Alemán alentamos a mantener nuestros coches, furgonetas y motocicletas en el mejor estado posible. Para ello, las revisiones periódicas y las localizadas en puntos de mayor movilidad son necesarias, recomendables y, lo más importante, aconsejables para nuestra seguridad y la de los demás.

Consumo de alcohol y drogas

El nivel de concienciación de la sociedad española sobre la peligrosidad del consumo de estas sustancias al volante ha crecido en los últimos años. En otra entrada de este blog ya hemos hablado de la responsabilidad del conductor. No obstante, queremos seguir llamando la atención y apelando a la responsabilidad particular de cada uno de nosotros.

Las distracciones al volante

Esta es una de las causas más mortíferas y la que depende, en gran parte, de cada uno de nosotros. Es decir, de nuestra concienciación, responsabilidad y nivel de concentración.

El uso de los teléfonos móviles, la manipulación de la radio, buscar el mechero para encender un cigarro o desprender la mirada de la carretera supone una alto riesgo para nosotros como conductores, para nuestros acompañantes y para las demás personas con las que compartimos las carreteras.

La conducción es un ejercicio de concentración que exige plena y casi absoluta abstracción. Predecir los movimientos del resto de vehículos y peatones, intuir las curvas y atender a los elementos sobrevenidos implica una concentración que no permite el despiste.

Así pues, desde Servicio Alemán apoyamos la conducción como una conducta relajante, en el sentido en que nos olvidamos de todos aquellos factores que nos distraigan, por el bien de nuestra seguridad y la de los demás.

La fatiga al volante

Íntimamente relacionado con lo anterior se encuentra el cansancio cuando conducimos. Si a esto sumamos las elevadas temperaturas del verano, podemos deducir que la somnolencia ha sido uno de los factores influyentes.

Por favor, evitemos conducir sin haber descansado lo necesario. Y si nuestro cuerpo y mente lo requieren, no forcemos el límite de nuestras capacidades y será mejor preferir el descanso.

En resumen

La siniestralidad al volante está relacionada con nuestra predisposición, disposición y concentración al volante. La conducción en plenas capacidades, es decir, evitar el consumo de drogas o alcohol, los despistes y la fatiga favorecerán desplazamientos más seguros.

Por otra parte, la labor de las instituciones para mejorar y conservar el estado de las carreteras es esencial. De la misma forma, es esencial crear campañas de concienciación que promuevan un cambio en nuestros comportamientos al volante.

Mientras tanto, desde Servicio Alemán apelamos por vuestra responsabilidad y por la responsabilidad de las instituciones.

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