T (+34) 988 225 334 E info@servicioaleman.es

Es hora de una revisión de coche

Seguramente, muchos de vosotros habéis aprovechado el pasado puente de la Constitución para pegaros un viaje de relax, desconexión y disfrute. Y, seguramente, muchos de vosotros, con la Navidad aproximándose, estaréis pensando en visitar a vuestras familias, que, por desgracia, no siempre están cerca de nosotros. Y no nos olvidemos de las compras de Navidad, con sus apuros y carretaje excesivo.

Para todo ello, acabaremos usando nuestro coche. Porque no hay manera de desplazarse en las noches frías de invierno o las mañanas heladas de Ourense a pie, tiritando de frío y cargando con los regalos para tu madre, tu hermana, tu novia, tu novio y, como eres buena persona, para tu cuñado o cuñada.

El coche se nos presenta como la opción cálida y práctica para ejercer todas estas labores socio-económicas. No obstante, a la inmensa factura de los excesos navideños es posible que también tengamos que añadir el coste de una revisión del coche. Ahí es cuando nos acordamos de lo tontorrón que puede ser nuestro vehículo. Ese al que adoramos cuando entramos congelados y empezamos a sentir la calidez de su aire, con todo nuestro equipaje de felicidad ahí amontonado, en la parte de atrás.

Pero el tontorrón no es el coche. Lo somos nosotros. La revisión del vehículo es tan necesaria como el repostaje de gasolina, si queremos que nuestro bólido funcione correctamente. Dos son las razones de su importancia: mantenimiento y seguridad.

Empecemos por la parte de mantenimiento. Los vehículos a motor son máquinas complejas que requieren de la atención de personal cualificado para evaluar su funcionamiento y reparar las necesidades e imprevistos surgidos. Además, en el complejo sistema de combustión de combustible y dinamización del vehículo, intervienen una serie de componentes que requieren de una renovación periódica.

Entre los elementos de renovación periódica destaca el cambio de aceite y el cambio de filtros. El aceite se encarga de engrasar las piezas del motor para que funcionen todas en armonía y perfectamente orquestadas. El aceite para motor presenta unas propiedades específicas que se degradan con su uso y el paso del tiempo. El filtro de aceite se encarga de retener las impurezas que surgen por el uso del aceite para motor. Sin embargo, como todo filtro, acaba por acumular la suciedad en sí mismo, de forma que si no se renueva el filtro, el cambio de aceite resulta infructuoso. Dicho de otra forma, si solo te duchas con agua y no te echas un poco de jabón, tu higiene resulta poco efectiva.

El cambio de aceite al engrasar las piezas del motor, previene a nuestro de múltiples averías, además de favorecer su durabilidad y salud.

Pero, ¿Cada cuánto tiempo es recomendable realizar esta revisión? Cada marca de vehículos ofrece su calendario de revisiones, en función del tipo de aceite usado y del tipo de coche empleado. Sin embargo, como término medio, se recomienda el cambio de aceite y filtro cada 15.000 km o, por lo menos, una vez al año. Estas dos opciones no son inclusivas. Es decir, aunque no recorras 15.000 km al año, se recomienda que te acerques al taller una vez al año. O, por el contrario, si en 6 meses has recorrido los 15.000 km también deberías llevar tu coche al taller de vehículos.

Si nuestro coche se encuentra en correcto funcionamiento, las opciones de accidentes se minimizan. El invierno es la estación del año, donde, quizás, es más peligrosa la conducción. Por una parte, las noches son más largas, por tanto, nuestra visibilidad se ve reducida. A ello debemos añadir las condiciones meteorológicas: lluvia, niebla, nieve, heladas… Condiciones que afectan directamente a nuestra visibilidad y a la tracción de nuestro coche sobre el asfalto. Por ello, debemos mantener nuestro coche en perfecto funcionamiento, para poder adaptarnos a las condiciones adversas que surgen en una carretera invernal. Ya no solo influye el correcto funcionamiento de nuestro motor, sino también la presión de los neumáticos, su adherencia, el desgaste de los mismos, la calidad de nuestro sistema de suspensión, una buena alineación de la dirección…

De esta forma, la revisión del coche para el cambio de aceite y filtro se convierte en una excusa para que, en nuestro taller de confianza, nos realicen una inspección de todos estos elementos y más: luces, suspensión, neumáticos, frenos, líquidos… Y así, bajo la profesionalidad de personal cualificado, nuestro coche se adecuará a los imprevistos surgidos en carretera. Y la responsabilidad no es solo por nuestro bien, sino también por el de todas aquellas personas que circulan por las vías nacionales con la ilusión de la navidad, de visitar a sus familias y de reconocer una sonrisa en cada uno de los demás conductores.

Para resumir, cuidad el estado de vuestro vehículo personal para poder disfrutar todos juntos de la seguridad en nuestras carreteras. Y, si en verdad os parece excesivo todo este cuidado del coche, desestimad la posibilidad de poseer uno y animaros al alquiler de coches. En Servicio Alemán estamos a disposición de vuestras necesidades. Tanto para reparación como para alquiler.