Exprime marchas, tu coche te lo agradecerá

Un dato interesante del verano y del que se puede sacar algo en limpio –en verano las averías de vehículos en la carretera aumentan un 64% con respecto al resto del año— es que estas averías se producen en su mayoría por un mal uso y cuidado del coche por parte de los conductores. No son pocos los casos que nos llegan a los talleres de Servicio Alemán en los que el vehículo ha dicho basta y ha dejado a sus ocupantes parados en una cuneta de nuestras carreteras.

Es curioso que en la mayoría de los casos, tanto el relato de los hechos acontecidos antes de que el coche de nuestro clientes se parara definitivamente –pérdida de fuerza, el coche no cogía velocidad, poco a poco se fue parando, no hizo ningún ruido extraño, después de apagarlo y volverlo a encender el coche volvió a circular durante unos pocos kilómetros…— como el diagnóstico que efectuamos inmediatamente, son debidos en gran parte a un pequeño problema muy fácilmente subsanable y que se debe en gran parte al desconocimiento de los conductores sobre el mantenimiento que necesita un coche.

La mayor parte de estos casos se debe a coches que suelen circular a ralentí, esto es, conductores que llevan sus coches a revoluciones muy bajas constantemente. Aunque circular de esta manera es la mejor manera para ahorrar combustible, desde Servicio Alemán alentamos a todos los dueños de un vehículo a que de vez en cuando, como mantenimiento imprescindible de su coche, lleve el coche a altas revoluciones. Esto no quiere decir que tengamos que ir haciendo rally por las carreteras, pero de vez en cuando, meter el coche en la autovía y circular en cuarta a 110 kilómetros por hora, llevando el coche a unas revoluciones a las que no suele ir, solo beneficia y alarga la vida útil de nuestro vehículo. Exprimir las marchas es necesario para limpiar los conductos del coche de la carbonilla que se va acumulando en el mismo y que puede acabar provocando el fin de su vida. A su vez, de esta manera le damos un poco de alegría al vehículo y evitamos que poco a poco el motor se vaya achicando y ahogando.

Además, la acumulación de esa carbonilla en la admisión suele ser uno de los motivos principales por los que un vehículo no pasa la ITV, ya que a la hora de pasar la prueba de emisión de gases, estos se disparan.

Nuestro consejo: Dale alegría al coche de vez en cuando, eso sí, antes de revolucionarlo fíjate bien que no tengas ningún coche detrás, pues vas a expulsar muchos humos negros de tu tubo de escape durante la aceleración.

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