La importancia de la vista en la conducción

Aunque se trate de un dato bastante obvio la vista es el sentido primordial a la hora de conducir, ya que a través de ella recibimos el noventa por ciento de la información, el diez por ciento restante la completamos con la información que recibimos del oído y del tacto en su mayor parte. Es por ello que desde estas líneas queremos hacer hincapié en la importancia de pasar revisiones periódicas en el oculista sobre todo si solemos coger el coche con asiduidad y, más todavía, si conducimos en horas de nocturnidad, por vuestra seguridad y la de los demás.

Según datos de la DGT uno de cada cuatro españoles reconoce no ver bien durante la conducción, y aunque suelen ser problemas menores de no ver con precisión pequeños detalles cada vez hay más gente aquejada de visión borrosa, hipersensibilidad lumínica y cegamiento. En las conclusiones sobre el estudio determinan que un seis por ciento de la población española sufre una excesiva sensibilidad al deslumbramiento, es decir, dos millones y medio de personas afectadas, de las cuales sobre un millón trescientos mil son conductores.

El deslumbramiento se sufre sobre todo en las horas nocturnas y es producido en gran parte por las luces de los coches que circulan por el carril contrario –por ello es muy importante que estemos muy atento a la hora de poner las luces largas o las de cruce, puesto que las luces largas molestan mucho más todavía a personas afectadas por hipersensibilidad—, también las luces de la carretera como farolas, señales luminosas, etc. pueden producir cierto deslumbramiento. A más sensibilidad, peor visión. Cuando la luz proviene de una distancia lejana, situación frecuente durante la conducción, el ojo percibe una especie de agujas de luz. Este fenómeno, denominado en inglés “cilliary corona”, se acentúa cuanto mayor es la sensibilidad al deslumbramiento, convirtiendo una imagen nítida en una imagen totalmente borrosa.

Durante las horas de luz los mayores peligros de deslumbramiento son producidos por el sol o por reflejos causados por éste. Aunque durante el día tenemos la fácil solución de ponernos unas gafas de sol polarizadas para evitar cualquier tipo de molestia. El problema nos lo encontramos sobre todo en estas fechas de frío y mal tiempo en las que muchas veces salimos sin las gafas de sol y de repente nos sorprende el astro rey y nos complica una circulación óptima. La solución es tener unas gafas de sol para dicho fin siempre con nosotros en el vehículo.

Como conductor responsable le recomendamos que pase por su oftalmólogo con regularidad para que le puedan detectar cualquier tipo de disfunción visual que pueda salvar su vida o la de los demás.

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