Los peligros de la fatiga al volante

Aunque estemos en una época del año en la que los viajes largos por carretera se suelen hacer acompañados por la familia o amigos, sigue habiendo muchos conductores solitarios (transportistas, viajantes, taxistas e incluso personas que prefieren darse una escapada en solitario en busca de la paz y de la desconexión deseada…) que deben extremar sus precauciones al volante para evitar posibles accidentes.

Para todos estos conductores va dedicado este post, en el que trataremos de sensibilizar a los lectores sobre estos peligros y dar algunos consejos prácticos para evitar al mayor enemigo en la carretera: La fatiga.

Sin lugar a dudas, si es usted una de esas personas que va a coger el coche en solitario para realizar un trayecto de larga distancia y no está habituado a este tipo de situaciones, es muy importante que sea consciente de su reloj biológico personal. El descanso es uno de los factores claves para evitar la fatiga, pues debe saber que existen muchas estadísticas que relacionan el mayor número de accidentes en carretera con las horas de nocturnidad. Esto se puede explicar debido a que nuestro reloj biológico está programado para que las horas de descanso se realicen durante las doce de la noche y las seis de la mañana, ya que las horas de sueño durante el día no son igual de efectivas que el descanso durante las horas mencionadas. Por lo que es muy importante que si usted tiene que viajar durante las horas de nocturnidad, haya tenido un buen descanso el día anterior. Para poder prevenir un poco cuando cree que la fatiga puede empezar a hacer mella en usted, simplemente tiene que contar doce horas desde la hora en la que se ha despertado para esperar una baja real en su capacidad de concentración y atención.

Sin embargo, hay otros factores que empeoran la fatiga como conducir largas distancias sin parar para descansar y estirar las piernas, conducir en momentos en los que su cuerpo le pide dormir (luego del almuerzo u horas en las que suele estar durmiendo), conducir sin compañía o conducir por carreteras con rectas muy largas y aburridas. Por supuesto, tomar medicamentos o beber alcohol, dietas pobres con muchas grasas y azúcares en lugar de comida fresca y sana o conducir en estado de baja hidratación, aumentan considerablemente nuestra fatiga y por tanto las probabilidades de sufrir un accidente en la carretera.

Desde Servicio Alemán hacemos una llamada de atención y rogamos que en caso de que note algún síntoma de fatiga al volante (en alguno de nuestros próximos posts en este blog hablaremos de cuáles son esas señales de nuestro cuerpo que nos indican un estado de fatiga), por favor, pare el coche en la primera área de descanso con la que se encuentre y aproveche para hidratarse, estirar las piernas y pegarse una cabezadita si fuese necesario. Los accidentes ocasionados por la fatiga son los más peligrosos, pues suelen ser colisiones frontales en las que no hay espacio a la reacción para evitar el choque.

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