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Nuestras propuestas de año nuevo: cuida tu coche, anímate al alquiler.

Estamos en los primeros 7 días del año. Una fecha crítica. Seguramente, muchos de vosotros y nosotros nos hemos propuesto una serie de buenas intenciones y acciones con el fin de mejorar nuestra situación en el mundo. Y, seguramente, esos deseos y planes comienzan a desvanecerse en su efímera e inconsistente existencia mental.

No obstante, desde Servicio Alemán nos gustaría compartir con vosotros nuestras propuestas de año nuevo, para afianzar su realidad y confirmar ante el mundo su necesidad. Es decir, desde nuestra experiencia automovilística queremos animaros a mantener o a que cojáis la costumbre de cuidar rigurosamente la puesta a punto de vuestro coche, furgoneta, motocicleta, en fin, automóvil. Por otra parte, queremos presentar nuestra visión particular sobre los retos que se presentan para el sector automovilístico y expresar cuales son las soluciones o tendencias que proponemos desde Servicio Alemán.

En otra entrada de este blog ya os recordamos la importancia sobre las revisiones periódicas. Pero no queremos dejar de incidir en su relevancia, pues de ellas depende, en gran parte, nuestra seguridad, el correcto funcionamiento de nuestro coche o furgoneta y la longevidad de los mismos.

Por tanto, desde Servicio Alemán nos proponemos no dejar de atender vuestras necesidades en lo que se refiere a la puesta a punto de vuestro vehículo. Pero también os pedimos que cada vez que sintáis un ruido extraño en vuestro vehículo, cada vez que la dirección del coche parezca estar no bien alineada, cada vez que los frenos muestren una carencia en su funcionamiento, cada vez que no estéis seguros de la presión de las ruedas y un largo etc. Cada vez que sintáis una necesidad en vuestro vehículo, os pedimos que acudáis ante la supervisión de un profesional. En este sentido, Servicio Alemán es vuestro lugar.

De la misma forma que nos proponemos atender a nuestras necesidades físicas y de salud: ir al gimnasio, hacer dieta, pasear más o encontrar un amor. De la misma manera, debemos proponernos atender a la salud de nuestro vehículo. Ese medio de transporte que utilizamos con bastante frecuencia en nuestra vida diaria y con el que compartimos las fatigas de la vida. Si no queremos descuidarnos a nosotros mismos, no debemos descuidar a nuestro coche o furgoneta.

Pero las bienintencionadas propuestas de año nuevo no quedan reducidas al plano individual. Los retos a los que nos enfrentamos en nuestra sociedad, cada vez más globalizada, cada vez más interdependiente, con un sistema capitalista y urbano extendiéndose a un ritmo vertiginoso por todo el globo terráqueo, nos obligan a buscar una respuesta al modelo de sociedad que nos planteamos y, en consecuencia, a cómo afrontamos el uso limitado de los recursos del planeta.

En el año 2015 hemos vivido quizás el mayor escándalo industrial conocido hasta el momento. El grupo Volkswagen había vendido coches trucados. Algunos de sus modelos emitían más gases contaminantes de los permitidos por las normativas europeas y estadounidense. El fraude se prolongaba en el tiempo y mostraba unas cifras milmillonarias. La perplejidad se asentaba en todos aquellos que siempre habíamos confiado en la honestidad de la industria alemana.

Sea como fuere, este escándalo demostró ciertas deficiencias de nuestros sistemas de control, mostró también las artes deshonestas de la industria y evidenció la necesidad de buscar un nuevo modelo para el inmenso mundo que representa la industria automovilística.

¿En verdad podemos seguir produciendo semejante cantidad de vehículos al año para el uso y consumo particular? ¿Podemos permitirnos que estos vehículos emitan gases contaminantes, dañinos para el medio ambiente y nuestra salud? ¿Podemos permitirnos que los coches vengan de fábrica con interminables líneas de código cifrado que ocultan comportamientos fraudulentos?

Son demasiadas preguntas, demasiadas dudas que a veces apenas podemos afrontar desde el acomodado centro de nuestra sociedad. Por eso, quizás debamos movernos hacia los márgenes de nuestro sistema y empezar a pensar con sus mismas categorías nuevas formas de consumo en el mundo automovilístico.

Si estamos en un mundo cada vez más urbano, cada vez más contaminado, cada vez más saturado de personas, no podemos permitirnos el lujo de llenar nuestras ciudades de vehículos que embotellen las vías de circulación. No podemos permitirnos usar masivamente vehículos que ensucian el aire de nuestras ciudades con nubes tóxicas. No, debemos encontrar nuevas formas de comportamiento que nos permitan conciliar nuestra necesidad de uso de vehículos motorizados con nuestra vida humana en el mundo.

Hay ciertos grupos sociales que siempre requerirán el uso de coches, furgonetas o minibuses. Por ejemplo, las personas con movilidad reducida, las personas que viven en zonas periféricas de las urbes o las personas que necesitan de su uso para el trabajo. Estas, quizás, sean las necesidades irrenunciables.

Pero, preguntémonos un momento, ¿esta necesidad es solamente satisfactoria cuando se tiene un vehículo en posesión? En verdad, creemos que el alquiler de vehículos puede subsanar la gran mayor parte de estas necesidades.

Si una persona con movilidad reducida necesita un vehículo para acudir a rehabilitación, al hospital o al trabajo, puede obviar la necesidad de adquirir un vehículo y ceder esa responsabilidad al alquiler.

Y cualquier trabajador puede encontrar un leasing plan que se ajuste a sus necesidades laborales. Además, esto supondría un ahorro notable en los costes. Pensemos que se ahorraría las revisiones, reparaciones, recambios y dolores de cabeza.

En definitiva, desde Servicio Alemán pensamos que el alquiler de vehículos puede funcionar como una respuesta inmediata a los nuevos retos que se presentan para este año y los venideros. Por eso nos proponemos y os proponemos que iniciemos un viaje nuevo en nuestro comportamiento. Que intentemos mejorar nuestro mundo. Y todo, gracias, en parte, al alquiler de coches o furgonetas. Por último, también pensamos que el correcto mantenimiento de vuestro vehículo es beneficioso para la longevidad del coche y la circulación del tráfico, además de evitar riesgos en la carretera.

Que tengáis un largo y feliz 2016, aún nos quedan muchas preguntas por responder.