T (+34) 988 225 334 E info@servicioaleman.es

Responsabildad del conductor. Contra el consumo de drogas, alcohol y psicofármacos al volante

La Dirección General de Tráfico (DGT), organismo dependiente del Ministerio de Interior, ha ejercido una labor pedagógica y de concienciación en los ciudadanos sobre los peligros de la conducción bajo los efectos del alcohol y el consumo de drogas.

Es verdad que muchos habremos sufrido el abuso de las penas impuestas por infringir los límites establecidos en las normativas de seguridad vial. Multas desproporcionadas, según los salarios de la mayoría de la población. Muchos, incluso, habremos pensado que esas campañas que esparcían controles de alcoholemia y drogas por las diferentes carreteras se debían a un interés exclusivamente recaudatorio.

Sin embargo, desde Servicio Alemán pensamos que la labor de la DGT en este aspecto ha sido ejemplar. Reconocemos la desproporción de las penas, en lo que se refiere a lo económico. Aunque este es un problema que se extiende a todas las sanciones administrativas de nuestro estado, pues ninguna se ajusta a la renta de la persona. No obstante, si echamos la vista atrás, no hace falta viajar veinte años, sino que con cinco o diez años, podremos comprobar que la concienciación de nuestros allegados es mucho mayor. La prudencia se palpa en las comidas de empresa, en las reuniones familiares y en los paseos nocturnos por terrazas. La gente bebe con moderación, si no evita ya por completo la ingesta de cualquier bebida alcohólica.

Esto ha supuesto un gran avance en la estructuración social española. Los que tengamos una edad relativamente avanzada podemos echar mano de nuestra memoria. Podemos recordar en que condiciones se atrevía la gente a conducir. Y, por tanto, también podemos recordar las vidas que se perdieron. Por eso, la concienciación sobre el peligro de la conducción bajo los efectos del alcohol se merece un reconocimiento.

Ahora bien, la DGT, consciente de que no solo el alcohol afecta a nuestras capacidades psicomotrices, inició en los últimos años pruebas analíticas que permiten identificar si un conductor ha consumido drogas o algún tipo de psicofármaco. Nótese que solo permite identificar el consumo y no la cantidad de dicha sustancia en el cuerpo, de forma que se penaliza el mero consumo de dicha sustancia, sin atender a los umbrales que puede suponer un cambio esencial en las capacidades locomotrices de una persona. Incluso puede darse el caso de que alguien presente índices de consumo, sin estar bajo los efectos de la sustancia. Es decir, hay compuestos químicos que nuestro cuerpo elimina con mayor o menor celeridad. Así, el cannabis permanece entre uno o dos meses en el cuerpo. Pero esto no quiere decir que alguien esté bajo los efectos del THC. Quizás la DGT deba precisar el sistema de detección, pues el consumo de drogas o psicofármacos no está penalizado en España.

Aparte de esta leve crítica, no debemos olvidar, sin embargo, la vinculación entre la siniestralidad, las muertes en tráfico y el consumo de alcohol, drogas y psicofármacos. Según el informe presentado por la DGT, Memoria 2015 sobre la incidencia de alcohol, drogas y psicofármacos en accidentes de tráfico, el 43,1% de los muertos en accidente de tráfico había consumido alguna de las citadas sustancias. Esto quiere decir que casi la mitad de los fallecidos en carretera en 2015 circulaban bajos los efectos del alcohol, las drogas o algún tipo de psicofármaco. El repunte supone una elevación superior a cuatro puntos, pues según el informe de 2014, las víctimas de accidentes de tráfico que ofrecieron datos positivos en las pruebas representaban el 39%.

Desde Servicio Alemán queremos apelar por la prudencia, la responsabilidad y la concienciación de los conductores al volante. Reconocemos el trabajo de la DGT en su tarea pedagógica y de creación de una conciencia colectiva ante los peligros de la carretera. Pero también debemos apelar a nosotros mismos, a cada uno de nosotros como conductores, para circular libre y seguramente por las arterias de asfalto de nuestro. Abandonemos el consumo de drogas, alcohol y psicofármacos siempre que nuestras manos rocen el dulce tacto de nuestro volante.

Publicado por Disalia