T (+34) 988 225 334 E info@servicioaleman.es

Sobre el futuro de los seguros de coches

Los seguros son necesarios para la circulación de nuestros vehículos por las carreteras. La razón estriba en el riesgo mismo que supone rodar por las vías. Es decir, el mero hecho de moverse en coche, por ejemplo, implica la posibilidad de un accidente. Por eso, los seguros están ahí, para poder subsanar los gastos y consecuencias generados por ese posible accidente. Este artículo no pretende ser alarmista, pero, en fin, esa es la razón de ser de los seguros para nuestros vehículos.

En este sentido, las aseguradoras siempre han buscado métodos estadísticos, matemáticos, con un cierto tamiz científico con el fin de predecir los riesgos de un conductor y un coche en concreto. Por todos es sabido a cuanto puede ascender una póliza para un joven de 18 años, con el carné de coche recién obtenido y con un vehículo de una potencia modesta, 65 Cv, por ejemplo. Si la potencia del coche asciende, hasta es posible que las aseguradoras denieguen la petición y el solicitante tenga que acudir al Consorcio de Compensación por Seguros. El motivo reside en las previsiones que las aseguradoras han realizado para predecir un riesgo, un posible siniestro. Así pues, el pobre chico de 18 años es un peligro potencial máximo.

Como la realidad es cambiante, dinámica y de difícil aprehensión, las aseguradoras han ido refinando sus criterios para definir el coste de un seguro, según la persona y el coche. La potencia del coche, el valor tasado del vehículo, sus sistemas de seguridad, la calidad del conductor: mujer u hombre; joven, adulto o anciano; con antecedentes o sin antecedentes, etc. Todo ello ha influido e influye en el precio final de un seguro con responsabilidad civil.

Ahora bien, si los coches han estado implementando en sus sistemas multiplicidad de sensores, cámaras y demás artilugios tecnológicos, con el fin de mejorar la experiencia de la conducción, no es extraño que las aseguradoras hayan visto en ello una oportunidad para precisar sus estudios en prevención de riesgos. Hace unos días descubrimos en esta noticia de El País Motor cómo la aseguradora Allstate ha registrado la patente de un sistema que observa y analiza los datos de los conductores durante los trayectos.

De esta forma la aseguradora pretende comprobar las distracciones de sus asegurados al volante y así poder crear planes personalizados. Esto es, a mayor número de distracciones, mayor probabilidad de accidentes y, por tanto, un coste mayor en la poliza. Allstate incide en la ventaja que esto supone para el usuario. Sin embargo, parece evadir la gran ventaja que supone para ella misma y la violación de intimidad que ejercería sobre sus clientes.

Afortunadamente, en España, este tipo de sistema por el momento sería ilegal. Pero, desde luego, se puede comprobar que todos los ámbitos de nuestra vida se verán influenciados por el desarrollo de las nuevas tecnologías, vinculadas al análisis de datos y a las telecomunicaciones.

Publicado por Disalia